30 de diciembre de 2013

Abulia

Si alguien se lo pregunta, en mi larga ausencia no hice nada productivo.  Y ya está encima el 2014.  Mi falta de ánimo me mata...  Volví a ver Orgullo y Prejuicio.  Si esa fuera mi historia, mi hermana menor sería Lidia, mi hermana mayor sería Jane y yo sería Elizabeth.  Pero sin Mr. Darcy.  Fin del comunicado.

«A poca gente quiero de verdad, y de muy pocos tengo buen concepto. Cuanto más conozco el mundo, más me desagrada, y el tiempo me confirma mi creencia en la inconsistencia del carácter humano y en lo poco que se puede uno fiar de las apariencias de bondad o inteligencia»


13 de septiembre de 2013

Apología al Tercero

Para mí, las mejores historias son las que hablan del destino, del cambio en las vidas de las personas debido a un encuentro, consigo mismos o con otros.  Las mejores historias de encuentros con otros son aquellas en las que hay más de dos, ¿me explico?  El romanticismo es una cosa curiosa y complicada de explicar, si me piden una definición yo diría que el romanticismo es cursilería inteligente.  En las historias románticas siempre hay una pareja, ¿no es así?  El chico y la chica, dos chicos, dos chicas, no importa que tan dispareja o similar sea, siempre hay una pareja. Si quedan juntos o no al final no es lo importante, lo realmente interesante es el camino, la historia, no el desenlace.

Regreso a mi punto, las mejores historias de encuentros con otros son aquellas en las que hay más de dos.  Tenemos a la pareja, chico y chica en este caso, y por más variaciones que tenga la historia, sabremos que habrá un encuentro, que tendrán que superar obstáculos y dependiendo de lo que pase quedarán o no juntos.  Pero no es la pareja lo que me interesa sino el tercero, ese personaje que surge muchas veces de la nada y cambia el curso de la historia, o no.  Ese personaje que agrega el "picante" a la trama cuando ésta se está volviendo predecible, o que simplemente hace cuestionar al espectador o lector sobre la pertinencia de la pareja: nos puede hacer pensar "él es mejor", "ella verdaderamente lo quiere", incluso, "se ven mejor ellos dos".  En algunas ocasiones su aparición es fugaz y no produce más que situaciones conflicto que a la larga se resuelven; en algunas historias el tercero se vuelve el segundo –o la segunda– y  desequilibra la balanza, desplazando a uno de los protagonistas.  Pero hay otras ocasiones – ¡esas otras! – en las que ese tercero se gana nuestro aprecio como lectores o espectadores y, aunque nos haga pensar "él es mejor" o "ella lo quiere más", no consigue en la historia ser más que eso que ya es, un tercero en un sitio en el que sólo caben dos, la pieza sobrante del rompecabezas.

Hay versiones de versiones, algunos autores o directores, por piedad o por simpatía, deciden que al final el tercero debería tener su propio dueto así no sea con el o la protagonista, y le consiguen su propia pareja o dejan abierta la posibilidad con un nuevo encuentro.  Perdonarán mi dramatismo, pero no es éste el final que prefiero, mi escrito es una apología al tercero, a ese personaje que no consigue a quien quiere, que se queda solo al final, ése que pierde el juego, que no cuadra en el rompecabezas y que no lo hará por más que quiera, por más que lo intente, por más que duela...  ¿Y por qué? ¿Por qué debería apoyar al tercero? ¿Por qué hacer una apología al perdedor?  Simple.  Porque el tercero es «un trago de vida», es el ancla hacia la realidad.


En el juego del amor –porque es un juego, no me cabe duda– unos ganan y otros pierden, tengo la certeza de que no se puede amar a alguien sin lastimar a otro, aunque no se pretenda hacerlo.  Es lo complejo de la vida en sociedad, es el precio de los encuentros con otros, es lo que diferencia la realidad del idilio.  Ese personaje, el tercero, es quien hace la historia verídica por más inventada que sea, es la gota de realismo necesaria en toda historia de encuentros, búsquedas, hallazgos y despedidas.  Por ello, mi gratitud y afecto a todos los terceros que he conocido y a los que vendrán.  Ustedes, terceros, no cuadran ni cuadrarán, pero esta romántica –realista– empedernida los seguirá apoyando más allá del final.


12 de septiembre de 2013

Horas

3:03, 5:05, 6:06, 8:08...

El mundo me quiere decir algo, la pregunta es qué.  ¿No podrías ser un poco más claro?  Sé que el simbolismo es tu carta de presentación pero, ¿tal vez podrías hacer una excepción?
Ya no creo en los juegos de antaño, quiero decir, ¿cómo podrían pensarme en un mismo día una F, una J, una A, una L, una C, una P y una G?  Es bastante improbable y no creo que sea el número de la lotería, aunque lo guardaré por si acaso...

28 de agosto de 2013

5cm/s

Adoro las películas y cortometrajes de Makoto Shinkai, desgraciado, pero hoy era día de 5 Centímetros por Segundo...





Pdta.: ni el vídeo ni el gif me pertenecen.

15 de julio de 2013

Pensamiento random del día


El amor es como cuando estás en tu casa y te dan antojos.  Te comes una naranja  y haces «cara de limón» por lo ácido.  Y aun así te comes otra, para ver si ésta te sale dulce... ¿No?

5 de julio de 2013

Ocho perlas de Bukowski

Y con estas dos melancólicas perlas Bukowski se despide hasta que sea propicio que vuelva a aparecer, si debe hacerlo.
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Un poema Casi Inventado-Bukowski


Te veo bebiendo de una fuente con diminutas
manos azules, no, tus manos no son diminutas
son pequeñas, y la fuente está en Francia
donde me escribiste aquella última carta y
yo contesté y nunca volví a saber de ti.
solías escribir poemas delirantes sobre
ÁNGELES Y DIOS, todos en mayúsculas, y
conocías artistas famosos y la mayoría
eran amantes tuyos, y yo te contesté, no pasa nada, 
adelante, entra en sus vidas, no estoy celoso
porque no nos conocemos. estuvimos cerca una vez en
Nueva Orleans, a media manzana, pero nunca nos vimos, nunca 
nos tocamos. así que te fuiste con los famosos y escribiste
sobre los famosos, y, claro, lo que descubriste
es que a los famosos les preocupa
su fama -no la hermosa joven en la cama
con ellos, que les da eso y luego se levanta
por la mañana a escribir poemas en mayúsculas sobre 
ÁNGELES Y DIOS. sabemos que Dios ha muerto, nos lo han
dicho, pero escuchándote yo no estaba seguro. tal vez
eran las mayúsculas. eras una de las 
mejores poetas y se lo dije a las editoriales,
a los editores, «publicadle, publicadle, está loca pero es 
mágica. no hay mentira en su fuego». yo te quería
como un hombre quiere a una mujer que nunca ha tocado, sólo
le escribe, conserva pequeñas fotografías suyas. te habría
querido más si hubiera estado en un cuartito liando un
cigarrillo y te hubiese oído mear en el cuarto de baño,
pero eso no sucedió. tus cartas se hicieron más tristes.
tus amantes te traicionaron. niña, contesté, todos
los amantes traicionan. no sirvió de nada. dijiste
que tenías un banco donde llorar que estaba junto a un puente y
el puente sobre un río y tú te sentabas en el banco del
llanto todas las noches y llorabas por los amantes que te habían 
herido y olvidado. te contesté pero nunca
volví a saber nada. un amigo me escribió contándome tu suicidio
a los 3 ó 4 meses de que sucediera. si te hubiese conocido
seguramente habría sido injusto contigo o tú
conmigo. fue mejor así.


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Chicas decentes y tranquilas con vestidos de guingán...

no he conocido más que putas, es prostitutas,
locas. veo hombres con mujeres
tranquilas, amables -los veo en los supermercados,
los veo paseando juntos por las calles, 
los veo en sus apartamentos: gente en
paz, viviendo junta. sé que su
paz es sólo superficial, pero hay
paz, a menudo hora sy días de paz.

yo sólo he cnocido pastilleras, alcohólicas,
putas, ex prostituras, locas.

cuando una se va
llega otra
peor que su predecesora.

veo muchos hombres con chicas decentes y tranquilas
vestidas de guingán
chicas que no tienen cara de insaciables
ni depredadoras.

«no traigáis nunca una puta aquí», le digo a mis
pocos amigos, «que me enamoro de ella».

«no podrías aguantar a una mujer buena, Bukowski».
necesito una mujer buena. necesito una mujer buena
más que esta máquina de escribir, más de lo que
necesito mi automóvil, más de lo que necesito a 
Mozart; tengo tanta necesidad de una mujer buena que
puedo saborearla en el aire, sentirla en 
las yemas de los dedos, veo aceras hechas
para que las pisen sus pies,
veo almohadas para su cabeza,
siento mi risa expectante,
la veo acariciando un gato,
la veo durmiendo,
veo sus zapatillas en el suelo.

sé que existe
pero ¿dónde está en el ancho mundo
mientras las putas siguen encontrándome?

29 de junio de 2013

Seis perlas de Bukowski

Chopin Bukowski


éste es mi piano.

el teléfono suena y preguntan
¿qué estás haciendo? ¿te apetece
emborracharte con nosotros?

y yo digo, estoy al piano.

¿qué?

estoy al piano.

cuelgo.

la gente me necesita. los
colmo. si pasan tiempo
sin verme se desesperan, se ponen
enfermos.

pero si los veo muy a menudo
enfermo yyo. cuesta alimentar
sin ser alimentado.

mi piano me dice
cosas.

a veces las cosas salen
revueltas y no muy buenas.
otras veces
resultan tan bueno y afortunado como
Chopin.

a veces pierdo práctica
me desafino. no
pasa nada.

puedo sentarme y vomitar en las
teclas
pero es mi 
vómito.

es mejor que estar en un cuarto
con 3 ó 4 personas y 
sus pianos.

éste es mi piano
y es mejor que el suyo.

y a ellos les gusta y no les
gusta.


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Mike Acero (Fragmento)

mira, Mike, ningún hombre es
invencible.
algún día
te volverán loco unos
ojos como pintados de colores
pr un niño. no serás 
capaz de beber un vaso de 
agua ni de cruzar una
habitación. estarán las 
paredes y el ruido de
las calles afuera, y
oirás ametralladoras
y proyectiles de mortero. eso
será cuando la quieras y
no puedas tenerla.

el colmillo
a fin de cuentas nunca se
enseña en el amor.