No somos culpables de lo que nos correspondió vivir, pero sí somos responsables de lo que hacemos con eso.
30 de junio de 2016
Diario de viaje - 6: Estudiando
29 de junio de 2016
Diario de viaje - 5: ¡Pub quiz!
Pero, si hubo algo divertido en el día, fue el Pub Quiz. [Anuncio publicitario en 3, 2, 1...] ¿Estás cansado de tener parciales en salones de clase estrechos, con poca iluminación y muchos estudiantes estresados? ¿Consideras los quices y evaluaciones una tortura en lugar de un aspecto natural del proceso de aprendizaje? ¡No sufras más! Solicita a tus profesores hacer los quices en Pubs, el mejor lugar para reír, probar deliciosa comida, estrechar los lazos entre compañeros y profesores y, por supuesto, responder preguntas (especialmente si son sobre cambio climático y el tipo de música favorita del director de tu programa). ¿Qué estás esperando?
Sobra decir que fue realmente divertido, ¿verdad? :)
28 de junio de 2016
Diario de viaje - 4: Empapada hasta a los huesos e inmensamente feliz.
El chocolate caliente con auténticos scones fue magnífico, perfecto para arrancarnos el frío, y ni hablar del almuerzo en uno de los hoteles más antiguos del área: deliciosísimo.
En resumen, un día maravilloso.
27 de junio de 2016
Diario de viaje - 3: Casi un hechizo: fresno, haya, arce y acebo
26 de junio de 2016
Diario de viaje - 2: cidraa *¬*
25 de junio de 2016
Diario de viaje - 1: Sol de 8 pm
2 de mayo de 2016
El parque de las inmundicias
Ayer fui al parque de las inmundicias a dejar un pequeño objeto. Lo envolví en una manta y salí corriendo, para que nadie me viera, como si estuviera huyendo. Y no huyo, ténlo por seguro, tan solo quería evitar la pregunta sobre mi destino. Y es que nadie dice en voz alta que se dirige a ese sitio, aunque casi todas las personas de esta ciudad hayan dejado allí más de una inmundicia.
Es un triste lugar, lleno de desperdicios. Debajo del sobre del corrupto puedes ver las huellas del asesino, y al lado de los escombros y la mierda a la que a alguien enviaron, se alcanza a entrever más de un sueño roto. Hay inmundicias grandes, inmundicias pequeñas, inmundicias olorosas y otras casi imperceptibles. Alguien arrojó un pedazo de su tiempo, dándolo por perdido, y otro alguien renunció a sus recuerdos felices, embadurnándolos con mentiras. Hay inmundicias dolorosas y otras que casi ni se sienten, hay inmundicias evidentes y otras que no lo parecen, vaya uno a saber cómo llegaron ahí.
Espero que algún día, ya cansada de todo, pases por este parque maldito, que nadie menciona en voz alta, y mientras arrojas ésa, tu perfecta vida, veas la inmundicia que yo arrojé: el futuro que prometiste y que nunca fue.



